Aquí en Formentera la marcha comienza antes incluso de la puesta del sol; en los chiringuitos de las distintas playas diseminadas a lo largo de toda la isla la gente se encuentra para tomar el aperitivo - no un aperitivo cualquiera, sino el Aperitivo con mayúscula... probar para creer. Pero si sentís curiosidad mirad con vuestros propios ojos: no tiene igual.

Y esto es sólo el inicio, porque después os espera la noche, una larga noche caliente, como es tipico aquí, hecha de alegría, pasiones irresistibles que os acompañan hasta el alba con sus locales rebosantes de vida.

Por todo esto y más, Formentera es una isla que vale la pena visitar, por qué no, ospedándose en una de nuestras casas de ensueño.